viernes, 21 de noviembre de 2008

Cuando no hay nada más que olvidar...

Con vacilante paso y temblorosa mirada, avanzaba el viejo por la orilla de la desierta playa. La tranquila marea moja dulcemente sus descalzos y arrugados pies, a la vez que borra las nítidas huellas que deja sobre la arena, en su precario deambular.

Temblorosa y perdida mirada de grises y acuosos ojos, empeñados al parecer, en buscar algo que solo ellos logran ver. Grises ojos enmarcados en un rostro endurecido y castigado por la edad, que relata mil historias, tantas como las que su mirada oculta, bajo un velo de tristeza y añoranza.

Nadie sabe que está allí, pues salió de buena mañana. Nadie le hecha de menos en casa, pues vive solo y hace ya años que nadie viene para dedicarle un momento, tan siquiera la más mínima mirada.

Prosigue su errante camino mientras los últimos rayos de ese cálido atardecer, iluminan su canoso y desgreñado pelo. Está desorientado, se siente abatido y abandonado. No logra identificar el lugar en el que está, pero eso ya se volvió algo normal hace un tiempo, cuando todo se le empezó a borrar.

Siente miedo y desesperación, al ver objetos o lugares que ahora, y nunca antes, escapan a su comprensión.

Sabe que algo le ocurre, pero no logra ponerle nombre. Él solo busca un hombro en el que apoyarse, una mirada de comprensión... Pero al no hallar nada de eso, se hunde ya sin remedio en la oscuridad de su mente, en esta nueva e inexpugnable prisión.

10 comentarios:

àngela dijo...

Creo que cuando empezara a olvidar mis recuerdos seria un momento desesperante, ya que olvidas de donde vienes y como no a donde vas.
Me a gustado mucho la historia de hoy, diferente y bonita.

Besos.

Belis dijo...

Todos tenemos una parte así, sin embargo lo dejamos deambular hasta el punto de dejarlo deseperar, y cuando creemos que ya todo está perdido aparece siempre una luz en el camin☼.

Que tengas un maravilloso fin de semana =)
Saludosss y besos ^^

Deep dijo...

aveces... nos creemos que estamos solos..porque nosotros mismos nos vendamos los ojos y no sabemos quitar el nudo... hasta que el día que menos nos damos cuenta, viene alguien y nos la quita... pero para ello, hay que dejar que nos la quiten

Sin Rastro dijo...

Y es que sabes que todo recuerdo es lo que te ha enseñado a vivir..que incalculable es perderlos..pero siempre pasa algo asi y la deseperacion hace su injusta aparicion...
Que lindo texto en verdad, me encanto!!
Un abrazo..

Sweet-paranoia dijo...

Nunca es bueno olvidar, simplemente por el hecho de evitar que se vuelva a repetir. Por eso es tan horrible que poco a poco tu mundo vaya desapareciendo, terminar postrado en una cama.
Besos.

aLba dijo...

me gusto mucho lo que pusiste :)

Lan Sebastian Garcia Coll dijo...

El olvido, es al igual que la muerte inevitable, para algunas personas más que a otras, pero en sí, es un sentimiento que te deja vacío por dentro, que al igual que las olas viene y va, peor ante todo debes sentirte impotente el saber que no tienes a nadie con quien compartir esas sensaciones. Me ha gustado mucho y aunque no te importe mi comentario, lo hago encantado, sigue así, llegarás lejos.

abre los ojos dijo...

La historia es muy triste, es bastante malo ceñirse al pasado porque el pasado es como la sal, en la cantidad adecuada da sabor a la comida pero si se exagera te lo estropea.
Quien vive demasiado en el pasado pierde su presente en recordar.
Qué decir! a mi me encanta recordar anécdotas...

Un beso muuuy grande!

ALBA dijo...

A veces que díficil es hacerse viejo, y encima si es de esa manera. Me has echo venir un retotijon en la barriga. Me ha llegado, me ha llegado.
unbeso

Eclipse de mar! dijo...

La mente peude ser tanto como nuestra casa o como nuestra carcel. es dificil convivir con nuetsra mente, ya que tiene un poder increíble.

saludos ale!