Una gran tormenta se desata, furibunda, sobre los apiñados bloques de pisos que forman el modesto barrio.
El, desde el calor de su cuarto, observa como se agitan peligrosamente los arboles de las calles bajo la presión del viento, que empieza a hacer crujir las ventanas y puertas.
El reflejo del cristal de su ventana le devuelve una sonrisa picara y desafiante, mientras una idea comienza a fraguarse en su soñolienta mente.
Metiendo mano a los vaqueros que había llevado ese día saca un papel y una boquilla, además de tabaco. Mientras sus manos, con la maña adquirida fruto de la practica, comienzan su labor, su mente ya lucha por recordar en que rincón del desordenado cuarto llace su impermeable.
Al terminar de maquinar ya ha localizado la pieza de abrigo y se ha enfundado unos gruesos zapatos, por lo que comienza su improvisada aventura: llegar hasta el jardín sin ser detectado y disfrutar del dificilmente igualable placer de fumar, pensativo, bajo la intensa lluvia.
Una vez alcanzado su destino y ya sumergido en las profundidades de la tempestad, prende fuego al deseado pitillo. El sueño, por ahora, cae derrotado por las ganas de pensar y fabular, de dejar a su mente volar...
Fábrica de sueños imposibles, rincón para los susurros más dulces... o puede que nada de eso.
viernes, 24 de septiembre de 2010
lunes, 20 de septiembre de 2010
Para encontrar el cielo, no busques tan allá
La luz del sol entraba ya con fuerza por su ventana y chocaba de forma molesta contra su cara.
Ella se rebozaba entre las desordenadas sábanas, intentando huir de los impasivos rayos que irremediablemente iban apagando el precioso sueño en el que su mente andaba enfrascada.
Al cabo de un rato intentando recuperar los jirones de sus aventuras nocturnas abrió los ojos derrotada, y sacando fuerzas de donde solo había pereza, se sumergió en el mullido albornoz que aguardaba a ser utilizado al lado de la cama.
Sacando fuerzas de flaqueza se enfundo las suaves y gruesas pantuflas y se levanto pesadamente del, en breves, añoradisimo colchón.
Siguiendo el pasillo alcanzo el amplio baño, iluminado por la claridad matinal. Ya en la puerta la recibió acogedoramente, desde el amplio espejo que dominaba toda la pared, su soñoliento pero sonriente reflejo.
Los sábados por la mañana, los años parecían retroceder en su relajado y feliz rostro. Esas mañanas todo pesaba menos y las preocupaciones de la tensión semanal parecían infinitamente lejanas.
La ardiente agua surgía a borbotones del oscuro interior del grifo, llenando el cuarto de cálidos vapores. Una vez llena hasta practicamente el borde se despojo del albornoz y zambullo su blanquisimo cuerpo, como de porcelana, en las profundidades de la cristalina agua.
Allí, escondida entre nubes de vapor y gran cantidad de dulce espuma, se dio cuenta de que todo, en ese instante, era perfecto. Este pequeño momento de plenitud debía darle fuerzas para afrontar otra dura semana de realidad, de gris ciudad, pétreos rostros y asfixiante monotonía... ya pensaría en ello mas tarde, ahora a su mente solo le apetecía volar, empaparse rozando las blancas nubes de vapor y bucear entre sus sueños, mantener esa escurridiza y momentánea felicidad.
Ella se rebozaba entre las desordenadas sábanas, intentando huir de los impasivos rayos que irremediablemente iban apagando el precioso sueño en el que su mente andaba enfrascada.
Al cabo de un rato intentando recuperar los jirones de sus aventuras nocturnas abrió los ojos derrotada, y sacando fuerzas de donde solo había pereza, se sumergió en el mullido albornoz que aguardaba a ser utilizado al lado de la cama.
Sacando fuerzas de flaqueza se enfundo las suaves y gruesas pantuflas y se levanto pesadamente del, en breves, añoradisimo colchón.
Siguiendo el pasillo alcanzo el amplio baño, iluminado por la claridad matinal. Ya en la puerta la recibió acogedoramente, desde el amplio espejo que dominaba toda la pared, su soñoliento pero sonriente reflejo.
Los sábados por la mañana, los años parecían retroceder en su relajado y feliz rostro. Esas mañanas todo pesaba menos y las preocupaciones de la tensión semanal parecían infinitamente lejanas.
La ardiente agua surgía a borbotones del oscuro interior del grifo, llenando el cuarto de cálidos vapores. Una vez llena hasta practicamente el borde se despojo del albornoz y zambullo su blanquisimo cuerpo, como de porcelana, en las profundidades de la cristalina agua.
Allí, escondida entre nubes de vapor y gran cantidad de dulce espuma, se dio cuenta de que todo, en ese instante, era perfecto. Este pequeño momento de plenitud debía darle fuerzas para afrontar otra dura semana de realidad, de gris ciudad, pétreos rostros y asfixiante monotonía... ya pensaría en ello mas tarde, ahora a su mente solo le apetecía volar, empaparse rozando las blancas nubes de vapor y bucear entre sus sueños, mantener esa escurridiza y momentánea felicidad.
martes, 31 de agosto de 2010
Dulce chiquilla...
Aprieta el sol en lo alto del nítido cielo, castigando el mar de sombrillas multicolores que cubren cada centímetro de ardiente arena, solo unos pasos las separan de la orilla, practicamente seca fruto del tímido oleaje de mediodía.
Una mano se balancea ligeramente a medida que su dueña avanza con dificultad por el bosque de sombrillas. Sus finas muñecas ocultas bajo sendas pulseras de madera dan paso a bronceados brazos. La cálida brisa agita ligeramente el pareo que descansa sobre sus caderas, convirtiendo su avance en una sensual danza para los ojos.
En la otra mano sostiene precariamente un helado y a pesar de intentarlo, sus carnosos y estilizados labios son incapaces de evitar que las lágrimas de vainilla correteen por el crujiente cucurucho.
Con los pies medio hundidos en la ardiente arena, continua su gracioso avance hacia el oasis de toallas que es su destino, mientras, su curiosa mirada juguetea saltando de sombrilla en sombrilla, en busca del mas bonito de los infinitos colores que inundan la playa...
Para la graciosa, encantadoramente impaciente y sorprendente Cristina.
Una mano se balancea ligeramente a medida que su dueña avanza con dificultad por el bosque de sombrillas. Sus finas muñecas ocultas bajo sendas pulseras de madera dan paso a bronceados brazos. La cálida brisa agita ligeramente el pareo que descansa sobre sus caderas, convirtiendo su avance en una sensual danza para los ojos.
En la otra mano sostiene precariamente un helado y a pesar de intentarlo, sus carnosos y estilizados labios son incapaces de evitar que las lágrimas de vainilla correteen por el crujiente cucurucho.
Con los pies medio hundidos en la ardiente arena, continua su gracioso avance hacia el oasis de toallas que es su destino, mientras, su curiosa mirada juguetea saltando de sombrilla en sombrilla, en busca del mas bonito de los infinitos colores que inundan la playa...
Para la graciosa, encantadoramente impaciente y sorprendente Cristina.
domingo, 8 de agosto de 2010
Solo se vive una vez...!
Después del naufragio de su corazón en las oscuras e intempestivas aguas de la soledad no volvió a ser el mismo.
Daba vueltas entre las sábanas hasta altísimas hora de la noche, buscando infructuosamente la forma de deshacerse de su realidad, sin hallarla. Al despertar y darse cuenta de donde estaba, se quedaba quieto, indignado, como esperando abrir los ojos y estar en otro lugar, en otro tiempo.
Y así, encerrado en su burbuja de dolor salía a la calle. Vagaba sin destino intentando dejar atrás sus emociones, buscando la redención de su alma.
Hasta que un día se hartó, se despojó de su manto de miserias y penas y abrió los ojos y el corazón al mundo.
Ese precioso e inabarcable mundo lleno de amor y pasiones infinitas y absorventes. De alegrías, tristezas y lágrimas de todos los tipos.
Y se percató de cuan corta era la vida, demasiado corta como para desperdiciarla con autocomplaciencia y estúpida desdicha... desde ese momento dedico su tiempo y esfuerzo en inundar de luz su corazón a base de carcajadas y sonrisas, amor y demas adorables tonterias.
Daba vueltas entre las sábanas hasta altísimas hora de la noche, buscando infructuosamente la forma de deshacerse de su realidad, sin hallarla. Al despertar y darse cuenta de donde estaba, se quedaba quieto, indignado, como esperando abrir los ojos y estar en otro lugar, en otro tiempo.
Y así, encerrado en su burbuja de dolor salía a la calle. Vagaba sin destino intentando dejar atrás sus emociones, buscando la redención de su alma.
Hasta que un día se hartó, se despojó de su manto de miserias y penas y abrió los ojos y el corazón al mundo.
Ese precioso e inabarcable mundo lleno de amor y pasiones infinitas y absorventes. De alegrías, tristezas y lágrimas de todos los tipos.
Y se percató de cuan corta era la vida, demasiado corta como para desperdiciarla con autocomplaciencia y estúpida desdicha... desde ese momento dedico su tiempo y esfuerzo en inundar de luz su corazón a base de carcajadas y sonrisas, amor y demas adorables tonterias.
lunes, 27 de julio de 2009
Hielo en el alma...
Derretido en mi habitación paso las horas, esperando a que la tormenta amaine o se vaya a otro lejano lugar. Mi cabeza es un hervidero de pensamientos entrecruzados, tonterías que aparecen de la mano de la soledad.
Esta mañana, al abrir los ojos entre las sudadas sábanas he sido por primera vez consciente de la nueva y dura realidad que es mi vida, estoy solo. Y la mera lectura de esa palabra genera hielo en los alrededores de mi alma, nada recomendable, lo aseguro.
Supongo que el dolor es un buen motivo para retomar el camino de las letras, osea que básicamente... he vuelto.
Esta mañana, al abrir los ojos entre las sudadas sábanas he sido por primera vez consciente de la nueva y dura realidad que es mi vida, estoy solo. Y la mera lectura de esa palabra genera hielo en los alrededores de mi alma, nada recomendable, lo aseguro.
Supongo que el dolor es un buen motivo para retomar el camino de las letras, osea que básicamente... he vuelto.
viernes, 3 de julio de 2009
Modorra...
Había de recordarlo por el resto de su vida como lo vio aquella tarde, sentado contra la claridad metálica y reverberante de la ventana, alumbrando con su profunda voz de órgano los territorios más oscuros de la imaginación, mientras chorreaba por sus sienes la grasa derretida por el calor...
... y asi cedió al peso de sus párpados, dejandose llevar hacia ese mundo que aguardaba tras el crepúsculo.
P.D.: Se que el título no es el mejor que podría haber elegido :P
P.D.2: He vuelto! ^^
... y asi cedió al peso de sus párpados, dejandose llevar hacia ese mundo que aguardaba tras el crepúsculo.
P.D.: Se que el título no es el mejor que podría haber elegido :P
P.D.2: He vuelto! ^^
sábado, 21 de marzo de 2009
Ella...
El derribó todos los muros que se interponían entre los dos y hayo el camino en los infinitos laberintos en los que ella lo metió.
Cerró los ojos, y apretando los dientes, se internó una y otra vez en los oscuros bosques en cuyo interior ella se escondía del sol. Siguiendo los rastros que dejaba en su corazón, removiendo valles y montañas en su incansable persecución.
Pero inútil es ya intentar calmar la terrible adicción, a la que desde hace ya tiempo, lo somete ella... la inspiración. Que por fin volvió a escalar hasta mi balcón.
Cerró los ojos, y apretando los dientes, se internó una y otra vez en los oscuros bosques en cuyo interior ella se escondía del sol. Siguiendo los rastros que dejaba en su corazón, removiendo valles y montañas en su incansable persecución.
Pero inútil es ya intentar calmar la terrible adicción, a la que desde hace ya tiempo, lo somete ella... la inspiración. Que por fin volvió a escalar hasta mi balcón.
lunes, 23 de febrero de 2009
Momento guarrote...
Hoy, totalmente falto de inspiración he optado por poner un listado de "joyas" o sinónimos de la frase "voy a cagar" que he ido encontrando en Internet o que he escuchado en algún momento de mi vida... me daré por satisfecho si logro sacar alguna sonrisa.
Voy a hacer unas gestiones.
Voy a echar unos troncos al aserradero.
Voy a tirar una boya.
Me voy al trono.
Voy a ver al Señor Roca.
Voy a mandar un fax.
Voy a despedir al ministro del interior.
Me voy a bajar de peso.
Voy a cambiarle el caldo a las olivas.
Voy a plantar un pino.
Voy a poner un ñordo.
Me voy, que está asomando la cabeza la tortuga.
Me voy a liberar a Willy.
Me voy a romper aguas.
Voy a fabricar muñecos sin cabeza.
Me voy a dar a luz.
Voy a practicarme un exorcismo: (”!Sal de mí, ¡sal de mí!”)
Voy como las abejas, con el aguijón fuera.
Voy a despejar una incógnita.
Voy a leer al baño.
Voy a echar un pulso.
Voy a liberar a los rehenes.
Me está asomando el topo.
Voy a sacar lo mejor de mí mismo.
Voy a hacer de tripas corazón.
Voy a pasar de lo abstracto a lo concreto.
Voy a poner un huevo.
Voy a manchar la porcelana.
¡Hombre al agua!
Me voy que me está creciendo la cola.
Voy a hacer danza del vientre.
Voy a sacarme un peso de encima…
Voy a soltar el ancla.
Me está viniendo la inspiración.
El tapón se está soltando.
Me voy a peinar los pelos del culo hacia afuera.

P.D.: Se admiten sugerencias y/o añadidos. Y ya que estáis, elegid la frase ganadora según vuestro criterio ^^.
Voy a hacer unas gestiones.
Voy a echar unos troncos al aserradero.
Voy a tirar una boya.
Me voy al trono.
Voy a ver al Señor Roca.
Voy a mandar un fax.
Voy a despedir al ministro del interior.
Me voy a bajar de peso.
Voy a cambiarle el caldo a las olivas.
Voy a plantar un pino.
Voy a poner un ñordo.
Me voy, que está asomando la cabeza la tortuga.
Me voy a liberar a Willy.
Me voy a romper aguas.
Voy a fabricar muñecos sin cabeza.
Me voy a dar a luz.
Voy a practicarme un exorcismo: (”!Sal de mí, ¡sal de mí!”)
Voy como las abejas, con el aguijón fuera.
Voy a despejar una incógnita.
Voy a leer al baño.
Voy a echar un pulso.
Voy a liberar a los rehenes.
Me está asomando el topo.
Voy a sacar lo mejor de mí mismo.
Voy a hacer de tripas corazón.
Voy a pasar de lo abstracto a lo concreto.
Voy a poner un huevo.
Voy a manchar la porcelana.
¡Hombre al agua!
Me voy que me está creciendo la cola.
Voy a hacer danza del vientre.
Voy a sacarme un peso de encima…
Voy a soltar el ancla.
Me está viniendo la inspiración.
El tapón se está soltando.
Me voy a peinar los pelos del culo hacia afuera.

P.D.: Se admiten sugerencias y/o añadidos. Y ya que estáis, elegid la frase ganadora según vuestro criterio ^^.
sábado, 21 de febrero de 2009
Parar el tiempo...
Que dificil se hace todo desde esta habitación, con mis sabanas desechas y tras el ordenador. Estoy aqui, leeme, tras el cristal. Esto quizas ya no sea tan normal...
Hoy, tal vez, es hora de parar el tiempo, hoy, tal vez, no lo se... hoy, tal vez, es hora de sentir tu aliento, de tocar el cielo, hoy...
La banda sonora de mi soledad comienza con las lagrimas que lentamente caen sobre el cristal, contemplando tu emoción a golpe de ratón... estoy aqui, leeme tras el cristal, esto quizas ya no sea tan normal. Secate de una vez, convencete...
Te prometo que esto acaba, porque hoy, tal vez, es hora de para el tiempo, hoy tal vez... no lo se... hoy tal vez es hora de sentir tu aliento, de tocar el cielo... tal vez.
Hoy, tal vez, es hora de parar el tiempo, hoy, tal vez, no lo se... hoy, tal vez, es hora de sentir tu aliento, de tocar el cielo, hoy...
La banda sonora de mi soledad comienza con las lagrimas que lentamente caen sobre el cristal, contemplando tu emoción a golpe de ratón... estoy aqui, leeme tras el cristal, esto quizas ya no sea tan normal. Secate de una vez, convencete...
Te prometo que esto acaba, porque hoy, tal vez, es hora de para el tiempo, hoy tal vez... no lo se... hoy tal vez es hora de sentir tu aliento, de tocar el cielo... tal vez.
Virgen- Parar el tiempo.
sábado, 14 de febrero de 2009
Cálido invierno...
Volvió a posar su turbia mirada sobre esos tremendos labios que tenía frente a si, dulces y cálidos, rojos como el amanecer que se adivinaba a través de la ventana de aquel bar que los resguardaba del invierno, y sintió el irrefrenable deseo de morderlos.
Esos labios entreabiertos, sedientos. Que parecían buscar alguna rendija por la que colarse hasta su cuerpo, para devorarlo, comérselo entero.
Sus manos lo encontraron y a el le faltó el aliento, notando como se encendía hasta el más recóndito rincón de su cuerpo.
Se pegó a él y por fin sintió su aliento, rozó su cuerpo y se embriagó con el olor de su pelo.
Unidos, pegados. Fundidos sus cuerpos, nacieron y murieron hasta que desfallecieron, mitigando sus penas al son de los latidos de sus cuerpos.
Esos labios entreabiertos, sedientos. Que parecían buscar alguna rendija por la que colarse hasta su cuerpo, para devorarlo, comérselo entero.
Sus manos lo encontraron y a el le faltó el aliento, notando como se encendía hasta el más recóndito rincón de su cuerpo.
Se pegó a él y por fin sintió su aliento, rozó su cuerpo y se embriagó con el olor de su pelo.
Unidos, pegados. Fundidos sus cuerpos, nacieron y murieron hasta que desfallecieron, mitigando sus penas al son de los latidos de sus cuerpos.
miércoles, 28 de enero de 2009
No hay derecho...
Sin tiempo para más mientras duren estas toruosas fechas, dejo aqui esta carta que me ha llegado por mail y que a despertado mi interés e indignación... un saludote^^.
Carta de Fernando Gamboa .
Demonios en el Paraíso
Para que los que no me conozcan, me llamo Fernando Gamboa, y hace
unos meses terminé una nueva novela de aventuras titulada GUINEA que en
este mes de Octubre saldrá a la venta publicada por Ediciones El
Andén.
El motivo de este mail, es mi deseo de compartir con la mayor
cantidad de personas posibles, y no sólo con las que adquieran la
novela, todo aquello que he averiguado en los meses de investigación
previos a la redacción del libro. Lo que a continuación detallo, aunque
pueda parecer exagerado o tendencioso (cuando no simplemente
increíble), es rigurosamente cierto y puede ser contrastado por las
fuentes que cito.
A muy pocos les debe sonar un pequeño país llamado Guinea Ecuatorial,
aún menos sabrían dónde situarlo en un mapa de África, y serán contados
los que recuerden que, hasta hace exactamente cuarenta años, los
ecuatoguineanos eran tan ciudadanos españoles como un alicantino o un
gaditano.
Por entonces, Guinea Ecuatorial era una provincia más de España
enclavada en la costa Africana del Golfo de Guinea; 'La perla de
África' la llamaban.
Acaba de leerlo aquí: http://visitguineaecuatorial.blogspot.com/2008/10/una-carta-de-fernando-gamboa.html (vale la pena)
sábado, 3 de enero de 2009
Maldito corazón...
Con el corazón posiblemente partido en el pecho e infinidad de sentimientos y sensaciones oprimiéndole la garganta, vaga el muchacho por la ciudad, aun cosiendo su alma.

No sabía si estaba hecho para el amor. Si podría resistir de nuevo ese tremendo shock, ese relámpago repentino que apunto estubo de apagar su corazón. Dejándolo frío y sin vida, seco de alegría y pasión... extinto de amor.
Vagaba divagando sobre su suerte, maldiciendo el día en que la conoció. Cada vez que ella volvía a su mente, sentía un tremendo dolor, como si le arañaran largas uñas el corazón.
Arrastrando los pies pensaba en su pisoteada suerte, en el por que de tan amargo destino.
Puñalada tras puñalada, el corazón se le iba quedando frío. Unas pocas más y se detendría, vacío de sangre y lejana la alegría.
A partir de ese día en fría piedra se convertiría. Ya nada podrá dolerle, dice adiós a su maldita suerte...
Ese debe ser su amargo destino, para eso debe de haber nacido.

No sabía si estaba hecho para el amor. Si podría resistir de nuevo ese tremendo shock, ese relámpago repentino que apunto estubo de apagar su corazón. Dejándolo frío y sin vida, seco de alegría y pasión... extinto de amor.
Vagaba divagando sobre su suerte, maldiciendo el día en que la conoció. Cada vez que ella volvía a su mente, sentía un tremendo dolor, como si le arañaran largas uñas el corazón.
Arrastrando los pies pensaba en su pisoteada suerte, en el por que de tan amargo destino.
Puñalada tras puñalada, el corazón se le iba quedando frío. Unas pocas más y se detendría, vacío de sangre y lejana la alegría.
A partir de ese día en fría piedra se convertiría. Ya nada podrá dolerle, dice adiós a su maldita suerte...
Ese debe ser su amargo destino, para eso debe de haber nacido.
jueves, 1 de enero de 2009
Paranoias producto de...
Hoy a vuelto a pararse el tiempo... soy esclavo de mi tiempo, un tirano al que no entiendo.
Los años van pasando y la vida sigue, no se para ante nada y no te deja respirar, parar a tomar aliento. Es una carrera continua hacia los objetivos que cada uno se fija, una contrarreloj, que al final, termina para todos igual.
Pero es bonito vivirla. La infinidad de sensaciones que somos capaces de percibir, las cosas que podemos vivir... todo eso es impagable y solo se consigue aceptando el reto de vivir una vida plena, con ganas.
A oscuras y de resaca, algo me ha guiado hasta el teclado, algo me ha hecho levantarme de la cama y empezar a escribir. Puede que sea la misma resaca la que lo produce y no saque nada en limpio de todo esto, pero ahora mismo me siento bien viendo como surgen las letras una detrás de otra en la pantalla.
Y estoy confuso. Soy incapaz de dejar de pensar en la gente que se abandona, la gente que, guiada por la monotonía, se deja llevar por la corriente en vez de coger las riendas de su vida y disfrutarla, vivirla.
No puedo entender, mi mente no logra comprender, como pueden morir la fascinación y las ganas de aprender, como puede extinguirse la pasión por la vida, por todo lo que nos rodea.
Los años van pasando y la vida sigue, no se para ante nada y no te deja respirar, parar a tomar aliento. Es una carrera continua hacia los objetivos que cada uno se fija, una contrarreloj, que al final, termina para todos igual.
Pero es bonito vivirla. La infinidad de sensaciones que somos capaces de percibir, las cosas que podemos vivir... todo eso es impagable y solo se consigue aceptando el reto de vivir una vida plena, con ganas.
A oscuras y de resaca, algo me ha guiado hasta el teclado, algo me ha hecho levantarme de la cama y empezar a escribir. Puede que sea la misma resaca la que lo produce y no saque nada en limpio de todo esto, pero ahora mismo me siento bien viendo como surgen las letras una detrás de otra en la pantalla.
Y estoy confuso. Soy incapaz de dejar de pensar en la gente que se abandona, la gente que, guiada por la monotonía, se deja llevar por la corriente en vez de coger las riendas de su vida y disfrutarla, vivirla.

No puedo entender, mi mente no logra comprender, como pueden morir la fascinación y las ganas de aprender, como puede extinguirse la pasión por la vida, por todo lo que nos rodea.
lunes, 29 de diciembre de 2008
Feliz Noel...
El contacto de su desnuda piel con el frío suelo le despierta. Su cabeza, aun aturdida por los vapores del alcohol, intenta reconocer sin conseguirlo, el lugar en el que se encuentra.No recuerda que hace allí, pero intuye que las botellas de vodka vacías que tiene alrededor tienen algo que ver.
Levanta el brazo con dificultad para mirar la hora y tras cinco segundos mirando el reloj logra enfocar la mirada en las agujas: las siete y veinte de la mañana. En cuarenta minutos debe estar sentado en su trono del centro comercial con una sonrisa pintada en los labios, para contentar a todos los niños que tengan el valor de sentarse en sus mugrientas piernas.
Con ayuda de la pared se levanta y comienza la búsqueda de su camioneta, suerte que en ella siempre guarda un uniforme de repuesto... como se conoce. Al fin la encuentra y se dirige directo al trabajo.
Sale con dificultad del viejo vehículo. Lleva demasiado alcohol en las venas como para darse cuenta de que no se a puesto el cojín que hace las funciones de barriga y es incapaz de ajustarse la barba como toca.
Con el pelo grasiento y la barba descolocada entra en el centro comercial que guarda su trono. Madres y niños contemplan espeluznados el avance de eso que hace llamarse Papa Nöel hacia el enorme trono situado en el centro del recinto, trono que ni quiere ni merece.

Mal reflejo de lo que en realidad debería representar un papa nöel, se sienta en el trono y saca la petaca a la espera de los estúpidos niños, transpira navidad por cada poro de su piel mientras espera a que algún valiente se acerque a malgastar su tiempo. Navidad negra y sucia, plagada de consumismo y desigualdad... falso desinterés y elevados precios.
Pero a él se la suda todo...
viernes, 26 de diciembre de 2008
.
.
Tu eres todos los kilómetros que has recorrido.
Eres cada una de las personas que has conocido.
Tu eres los atardeceres que has visto. Todos los lugares en los que has amanecido.
Cada sabor , cada olor , cada alto en el camino.
Eres cada huida y cada reencuentro.
Todos los mares en los que te has bañado.
Todos los caminos que has tomado,
cada cerro, cada valle, cada río.
Tu eres lo que has visto y lo que has vivido.
Elige bien quién te guía.
.
.
Tu eres todos los kilómetros que has recorrido.
Eres cada una de las personas que has conocido.
Tu eres los atardeceres que has visto. Todos los lugares en los que has amanecido.
Cada sabor , cada olor , cada alto en el camino.
Eres cada huida y cada reencuentro.
Todos los mares en los que te has bañado.
Todos los caminos que has tomado,
cada cerro, cada valle, cada río.
Tu eres lo que has visto y lo que has vivido.
Elige bien quién te guía.
.
.
Sacado de uno de los pocos spots capaces de atraer mi atención. ( Guía Repsol ¬¬)
Sacado de uno de los pocos spots capaces de atraer mi atención. ( Guía Repsol ¬¬)
lunes, 15 de diciembre de 2008
Con larga barba y triste final.
Con turbia mirada e inseguro caminar avanza el desaliñado hombre por la gris ciudad.
Hace ya tiempo que perdió su hogar, ahora su única casa es la gran ciudad. Esa ciudad ostil y sucia, en la que se ve obligado a vagabundear.
Se deja caer en un destartalado banco de algún olvidado parque y mientras observa los negros nubarrones que se ciernen amenazantes sobre su cabeza, saca de la mochila un cartón de vino aún por estrenar.
Desde que ahogado por las deudas, comenzó esta nueva y desesperada vida, su única preocupación es cuanto tardará en conseguir el suficiente dinero para comprar alcohol y donde se tirará hasta que se le pase.
Abre el cartón y pega un largo trago, con ansia, sin aliento. Sigue bebiendo hasta que nota que necesita respirar, entonces para, erupta y mira de nuevo al cielo. Ya añochece y empieza a chispear. Pega otro sorbo e intenta levantarse en busca de algún rincón resguardado en el que poder dormir en paz.
Al levantarse la cabeza le da vueltas y le impide caminar. Ya conoce esa sensación. A empezado a beber demasiado pronto, la anterior cogorza aún le dura, y corre riesgo de empezar a vomitar.
Apoyado en el banco espera a que pase el mareo y entonces comienza la marcha, recuerda que por alli cerca hay un cajero de BBVA bien calentito, y es allí a donde pretende llegar.
Por el camino empieza a llover intensamente. Los periódicos que lleva bajo el brazo comienzan a mojarse, el corre para evitar que queden inservibles, olvidándose del zumbido de sus oidos y pegando un último gran trago con el que termina el vino.
Pero su cuerpo no olvida la mala vida, y acusa ese litro y medio de alcohol guardado en el estómago, vacio y ulcerado.
Y es entonces cuando nota como le sube una tremenda arcada y se apoya en una columna para vomitar. Al acabar, levanta la cabeza y todo empieza a darle vueltas, busca el vino, remedio a todos sus males, pero ya no queda. Aumenta el mareo, que se convierte en vértigo y busca de nuevo la columna para intentarse apoyar, al no encontrarla cae al suelo, y allí se queda, incapaz de levantarse y con una brecha en la frente, que empieza a sangrar.
La gente pasa rápida y sin apenas mirarlo, enfundada en sus gruesos abrigos y con grandes paraguas, como mucho sienten curiosidad. Él pierde el conocimiento, incapaz de mantenerse despierto.
Nadie se detiene, nadie le ayudará. Humanos inhumanos, sin principios, ni moral, ese es nuestro mundo, asi es la cruda realidad.
Puede que el hombre muera tirado en la acera, o que por fin alguien se digne a mirar, a ver lo que ocurre, a salir de su burbuja y descubrir el significado de las palabras piedad y humanidad.
Hace ya tiempo que perdió su hogar, ahora su única casa es la gran ciudad. Esa ciudad ostil y sucia, en la que se ve obligado a vagabundear.
Se deja caer en un destartalado banco de algún olvidado parque y mientras observa los negros nubarrones que se ciernen amenazantes sobre su cabeza, saca de la mochila un cartón de vino aún por estrenar.
Desde que ahogado por las deudas, comenzó esta nueva y desesperada vida, su única preocupación es cuanto tardará en conseguir el suficiente dinero para comprar alcohol y donde se tirará hasta que se le pase.
Abre el cartón y pega un largo trago, con ansia, sin aliento. Sigue bebiendo hasta que nota que necesita respirar, entonces para, erupta y mira de nuevo al cielo. Ya añochece y empieza a chispear. Pega otro sorbo e intenta levantarse en busca de algún rincón resguardado en el que poder dormir en paz.
Al levantarse la cabeza le da vueltas y le impide caminar. Ya conoce esa sensación. A empezado a beber demasiado pronto, la anterior cogorza aún le dura, y corre riesgo de empezar a vomitar.
Apoyado en el banco espera a que pase el mareo y entonces comienza la marcha, recuerda que por alli cerca hay un cajero de BBVA bien calentito, y es allí a donde pretende llegar.
Por el camino empieza a llover intensamente. Los periódicos que lleva bajo el brazo comienzan a mojarse, el corre para evitar que queden inservibles, olvidándose del zumbido de sus oidos y pegando un último gran trago con el que termina el vino.
Pero su cuerpo no olvida la mala vida, y acusa ese litro y medio de alcohol guardado en el estómago, vacio y ulcerado.
Y es entonces cuando nota como le sube una tremenda arcada y se apoya en una columna para vomitar. Al acabar, levanta la cabeza y todo empieza a darle vueltas, busca el vino, remedio a todos sus males, pero ya no queda. Aumenta el mareo, que se convierte en vértigo y busca de nuevo la columna para intentarse apoyar, al no encontrarla cae al suelo, y allí se queda, incapaz de levantarse y con una brecha en la frente, que empieza a sangrar.
La gente pasa rápida y sin apenas mirarlo, enfundada en sus gruesos abrigos y con grandes paraguas, como mucho sienten curiosidad. Él pierde el conocimiento, incapaz de mantenerse despierto.
Nadie se detiene, nadie le ayudará. Humanos inhumanos, sin principios, ni moral, ese es nuestro mundo, asi es la cruda realidad.
Puede que el hombre muera tirado en la acera, o que por fin alguien se digne a mirar, a ver lo que ocurre, a salir de su burbuja y descubrir el significado de las palabras piedad y humanidad.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Cuando te crees el culo del mundo...
jueves, 4 de diciembre de 2008
Cerco mundial a las bombas de racimo.
El tratado, firmado por 120 países, prohíbe la fabricación y compraventa del arma. EEUU, Rusia, China e Israel ignoran el texto rubricado en Oslo.

El tratado, firmado por 120 países, prohíbe la fabricación y compraventa del arma. EEUU, Rusia, China e Israel ignoran el texto rubricado en Oslo.

Las bombas de racimo son proyectiles lanzados desde el aire que despliegan pequeños artefactos explosivos en radios amplios de territorio. Diseñadas a finales de la Segunda Guerra Mundial, su objetivo original era frenar el avance de ejércitos formados por muchas unidades. Las ONG denuncian que su uso ya no tiene sentido en los conflictos actuales y que sus principal víctima acaba siendo la población civil.
Información extraida de El Público.
domingo, 30 de noviembre de 2008
Despedida...
El ruido del motor del coche siempre le sirvió para relajarse, pero ese dia gris y frio se le antojaba imposible conseguirlo.
Los feos nubarrones presagiaban de todo menos felicidad mientras la madre ponía dirección al hospital. Los niños permanecian sentados en silencio, el mayor delante y los otros dos detrás.
Las ventanas reflejaban la tenue luz otoñal mientras se empañaban debido a la fria lluvia que caía en el exterior.
Dejaron el coche en el aparcamiento y entraron en el enorme edificio. Recibidos por frías paredes y altos techos, avanzaron hacia la habitación que contenía el motivo de su visita.
El olor a desinfectante lo invade todo mientras caminan por esos pasillos de resbaladizos suelos y silencio sepulcral. Suben unas escaleras y llegan a un pasillo plagado de inumerables y feas puertas marrones. La que buscan tiene un 164 gravado justo en el centro.
Avanzan por el desolado pasillo en busca de la puerta, los números se suceden más rápido de lo que todos desean, pues ninguno quiere chocar con la cruel realidad que les espera tras esa vieja plancha de fea madera.
Estában alli para despedirse, los niños lo sabian a pesar de que nadie se lo habia dicho. El hombre los observaba con ojos vidriosos y mirada desorientada, como intentando explicar sin palabras lo inexplicable. Intentando justificar algo que escapaba a su comprension: como un hombre bueno y honesto, que hasta hace unos meses emanaba fuerza y felicidad, se habia visto reducido a tan poca cosa, a tan triste final.
Sobraban las palabras y faltaba el aliento, por lo que la madre, después susurrar algo al hombre, dió por finalizada la despedida y se dirigió hacia la puerta. El hombre, con lágrimas en los ojos movia la mano en forma de despedida desde la cama, y los niños gravaban a fuego esa última imagen mientras se alejaban de él para siempre.
Los feos nubarrones presagiaban de todo menos felicidad mientras la madre ponía dirección al hospital. Los niños permanecian sentados en silencio, el mayor delante y los otros dos detrás.
Las ventanas reflejaban la tenue luz otoñal mientras se empañaban debido a la fria lluvia que caía en el exterior.
Dejaron el coche en el aparcamiento y entraron en el enorme edificio. Recibidos por frías paredes y altos techos, avanzaron hacia la habitación que contenía el motivo de su visita.
El olor a desinfectante lo invade todo mientras caminan por esos pasillos de resbaladizos suelos y silencio sepulcral. Suben unas escaleras y llegan a un pasillo plagado de inumerables y feas puertas marrones. La que buscan tiene un 164 gravado justo en el centro.
Avanzan por el desolado pasillo en busca de la puerta, los números se suceden más rápido de lo que todos desean, pues ninguno quiere chocar con la cruel realidad que les espera tras esa vieja plancha de fea madera.
Llegan hasta ella y se detienen. Están allí los cuatro, parados delante de esa puerta sin saber que hacer, resistiéndose a seguir, o quizá solo reuniendo las fuerzas necesarias para hacerlo.
Al cabo de unos instantes la madre toma las riendas de la situación y fuerza el desenlace abriendo lentamente la puerta. Entra sigilosamente en el interior, con los niños siguiéndola como autómatas a un paso de distancia.
Dentro, postrado en una cama, está su abuelo, padre para la madre. La antaño gran y vigorosa figura paternal que desempeñaba ese hombre, yacía totalmente desdibujada entre las sábanas, abatido y desorientado, al saber cercano su final.Estában alli para despedirse, los niños lo sabian a pesar de que nadie se lo habia dicho. El hombre los observaba con ojos vidriosos y mirada desorientada, como intentando explicar sin palabras lo inexplicable. Intentando justificar algo que escapaba a su comprension: como un hombre bueno y honesto, que hasta hace unos meses emanaba fuerza y felicidad, se habia visto reducido a tan poca cosa, a tan triste final.
Sobraban las palabras y faltaba el aliento, por lo que la madre, después susurrar algo al hombre, dió por finalizada la despedida y se dirigió hacia la puerta. El hombre, con lágrimas en los ojos movia la mano en forma de despedida desde la cama, y los niños gravaban a fuego esa última imagen mientras se alejaban de él para siempre.
sábado, 29 de noviembre de 2008
Con mierda hasta el cuello.
No hay nada que duela más que el sacrificio sin recompensa, la atención sin respesta... y todo eso en general.
Hoy es un buen dia para volver a poner un texto que en su dia ya subí:
Sobre destrozados zapatos desgasta las aceras con su lento deambular, los brazos oscilan muertos a sus costados mientras continua cabizbajo su errático camino. Su mirada, perdida tras ese oscuro pelo, no logra ocultar la locura que anida en sus rojas retinas. Los puños crispados y el gesto torcido, dejan entrever la rabia y desesperación que pugnan por salir y desatrse.
El intenta contenerse, no ceder ante la enorme presión que siente en el pecho. Una lágrima cae veloz por su mejilla.
No soporta, no logra entender, esta absurda, falsa y plastificada sociedad. Esta montaña de falsedades y prejuicios, que al final y sin remedio, lograrán machacarle.
Hoy es un buen dia para volver a poner un texto que en su dia ya subí:
Sobre destrozados zapatos desgasta las aceras con su lento deambular, los brazos oscilan muertos a sus costados mientras continua cabizbajo su errático camino. Su mirada, perdida tras ese oscuro pelo, no logra ocultar la locura que anida en sus rojas retinas. Los puños crispados y el gesto torcido, dejan entrever la rabia y desesperación que pugnan por salir y desatrse.
El intenta contenerse, no ceder ante la enorme presión que siente en el pecho. Una lágrima cae veloz por su mejilla.
No soporta, no logra entender, esta absurda, falsa y plastificada sociedad. Esta montaña de falsedades y prejuicios, que al final y sin remedio, lograrán machacarle.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
